Numerosos estudios han demostrado beneficios cardioprotectores asociados a la sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas.1 Conocidas coloquialmente como "grasas saludables", este tipo de grasas se obtienen principalmente de fuentes vegetales.
El aceite de amaranto contiene cantidades significativas de ácidos grasos insaturados, incluyendo ácidos palmítico, oleico y linoleico. También contiene escualeno y tocotrienoles, que pueden contribuir a regular el colesterol. Estas características podrían beneficiar a personas con enfermedades cardíacas y factores de riesgo correlacionados.
El propósito de este ensayo fue investigar los efectos del aceite de amaranto en adultos obesos con enfermedad coronaria e hipertensión.
Estudio
Investigadores de la Academia Rusa de Ciencias Médicas realizaron este ensayo aleatorizado y controlado con placebo, en el cual participaron 125 adultos obesos con enfermedad coronaria e hipertensión. El estudio clínico duró tres semanas.
Todos los participantes recibieron recomendaciones sobre hábitos alimenticios y de comportamiento, incluyendo una dieta baja en sal. Además, los participantes de los grupos de intervención recibieron cantidades variables de aceite de amaranto al día (3, 6, 12 o 18 ml), mientras que los del grupo control solo recibieron instrucciones para una dieta baja en sal.
Se realizaron mediciones bioquímicas y clínicas, como constantes vitales, un electrocardiograma y niveles de colesterol sérico, antes y al final del tratamiento.
Resultados
En casi la mitad de los participantes de los grupos que consumieron aceite de amaranto, se observaron cambios beneficiosos en los electrocardiogramas, como la normalización del ritmo cardíaco y la disminución de los signos de deficiencia coronaria. Los mejores resultados se obtuvieron con una dosis diaria de 18 ml.
Se observaron mejoras en la presión arterial sistólica y diastólica en todos los grupos. Además, los investigadores observaron una pérdida de peso del 5,1-5,6 %, atribuible a una dieta baja en sal.
Además, los participantes reportaron mejoras significativas, incluyendo la desaparición, de diversos síntomas, tales como dolores de cabeza, debilidad, fatiga, dificultad para respirar al realizar actividad física, edema en las piernas, entre otros.
El aceite de amaranto fue bien tolerado por todos los participantes, quienes también calificaron su sabor como agradable.
¿Qué significa esto?
Este estudio ha demostrado las propiedades cardioprotectoras del aceite de amaranto cuando se consume junto con una dieta baja en sal.
El aceite de amaranto no solo mostró efectos beneficiosos sobre el ritmo cardíaco y la presión arterial, así como sobre los niveles de colesterol total, triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad (LDL), sino que también aumenta los niveles de ácidos grasos poliinsaturados en sangre.
A la luz de estos datos, los investigadores recomiendan la adición de aceite de amaranto como coadyuvante en el tratamiento de la enfermedad coronaria y la hipertensión.
Otras hierbas con propiedades cardioprotectoras son los cereales integrales, tales como la avena, el arroz integral y la quinua. Además, son excelentes fuentes de grasas saludables el aguacate, las aceitunas, los frutos secos y las semillas, en tanto que las proteínas presentes en las lentejas, la soya y las arvejas también son beneficiosas para el corazón.
Fuentes
- Lipids in Health and Disease, Amaranth oil application for coronary heart disease and hypertension, 2007
Notas pie de página
- Healthcare. (2017). Saturated Fatty Acids and Cardiovascular Disease: Replacements for Saturated Fat to reduce Cardiovascular Risk. Retrieved December 9, 2020 from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5492032/







