Estos brookies sin hornear combinan el rico cacao con el sabor naturalmente a nuez del maní para una textura suave y satisfactoria. Elaborados con avena y sacha inchi, aportan proteína vegetal, fibra y grasas saludables. Son fáciles de preparar y conservar, y resultan una opción nutritiva para tener siempre a mano.
- En un bowl, mezclar la mantequilla de maní (1/3 taza), el jarabe de maple (2 cucharadas) y el aceite de coco derretido (1 cucharada) hasta obtener una mezcla suave. Agregar el cacao en polvo, la harina de avena (6 cucharadas) y el polvo de sacha inchi (1 cucharada), y mezclar hasta formar una masa espesa y tipo fudge.(5 minutos)
- En otro bowl, combinar la mantequilla de maní (1/3 taza), el jarabe de maple (2 cucharadas) y el aceite de coco (1 cucharada). Agregar la harina de avena (8 cucharadas) y el polvo de sacha inchi (1 cucharada), luego incorporar las chispas de chocolate (2 cucharadas) hasta obtener una masa suave.(5 minutos)
- Forrar un molde pequeño con papel pergamino. Formar bolitas con ambas masas. Colocar de forma intercalada en la base del molde, alternando masa de brownie y de cookie en dos filas hasta cubrir toda la base.(3 minutos)
- Presionar suavemente las masas para llenar el molde y crear una superficie uniforme, manteniendo visible el patrón alternado.(2 minutos)
- Derretir las chispas de chocolate (1/3 taza) con el aceite de coco (1 cucharadita) hasta obtener una mezcla suave. Verter sobre la superficie y distribuir de manera uniforme. Refrigerar de 1 a 2 horas, o hasta que esté firme. Cortar en cuadrados y servir.(2 horas)