Se proyecta que la hipertensión (presión arterial alta), uno de los factores de riesgo más importantes de enfermedad cardiovascular (ECV), afectará a 1500 millones de personas en todo el mundo para 2025.1
Ensayos con animales han demostrado que la linaza, rica en grasas saludables y fibra dietética, tiene efectos cardioprotectores.2 Sin embargo, se requirieren más estudios en humanos para evaluar con más detalle los efectos de la linaza sobre la presión arterial y su posibles usos en intervenciones dietéticas para la controlar la hipertensión.
Estudio
Se realizó un ensayo clínico prospectivo, doble ciego, controlado con placebo y aleatorizado en el que participaron 100 pacientes con enfermedad arterial periférica. Como referencia, la enfermedad arterial periférica es una afección circulatoria y la hipertensión es uno de sus principales factores de riesgo.
La mitad de los participantes consumió diariamente una variedad de alimentos que contenían 30 gramos de linaza molida, mientras que la otra mitad consumió alimentos con el placebo (trigo molido). La intervención duró seis meses.
Se tomaron mediciones de la presión arterial (PA) y muestras de sangre antes y después del estudio. Los investigadores compartieron sus hallazgos en la revista especializada Hypertension, publicada por la Asociación Americana del Corazón.
Resultados
Los participantes del grupo que consumió linaza mostraron un incremento significativo en los niveles plasmáticos de ácido graso ω-3, ácido α-linolénico (ALA) y enterolignanos. No se observaron aumentos en el grupo placebo.
En comparación con el grupo placebo, los participantes del grupo que consumió linaza molida experimentaron reducciones sustanciales de la presión arterial: una diferencia de 10 mmHg en la presión arterial sistólica y una diferencia de 7 mmHg en la presión arterial diastólica.
Se observaron mejoras en la presión arterial selectivamente en pacientes con una presión arterial sistólica inicial superior a 140 mmHg.
¿Qué significa esto?
Los beneficios antihipertensivos de la linaza han sido establecidos por este ensayo clínico. Estos hallazgos son importantes porque validan el uso de la linaza como alimento funcional en personas con presión arterial alta.
Las intervenciones dietéticas son un enfoque sencillo y económico para el manejo de diversas enfermedades, incluyendo la hipertensión. Diversos estudios han demostrado que el ejercicio regular, incluye actividades tan simples como caminar, también puede ayudar a regular la presión arterial.3
Los investigadores señalan que los niveles de ácido alfa-linoleico circulante se asociaron con mejoras en la presión arterial sistólica y diastólica, mientras que los niveles de lignanos se relacionaron con cambios en la presión arterial diastólica.
Otros alimentos que pueden ayudar a regular la presión arterial son las aceitunas (particularmente en forma de aceite de oliva), las semillas de calabaza, los arándanos azules y las nueces de Castilla o de nogal.
Fuentes
- Hypertension, Potent Antihypertensive Action of Dietary Flaxseed in Hypertensive Patients, 2013
Notas a pie de página
- The Canadian Journal of Cardiology. (2007). Impact of World Hypertension Day. Retrieved January 14, 2022 from https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2650754/
- American Journal of Physiology. (2006). Effects of dietary flaxseed on vascular contractile function and atherosclerosis during prolonged hypercholesterolemia in rabbits. Retrieved January 14, 2022 from https://journals.physiology.org/doi/full/10.1152/ajpheart.01179.2005
- Advances in Experimental Medicine and Biology. (2020). Exercise and Hypertension. Retrieved January 14, 2022 from https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32342456/




