5 beneficios de comer mango

Datos verificados

Por Fiorella M. | Actualizado: 12 abril, 2022

5 beneficios de comer mango
¿Sabías qué?

En la India al mango se le conoce como "el rey de las futas".

El mango (Mangifera indica) es una de las frutas más populares alrededor del mundo; jugoso y dulces, los mangos constituyen un ingrediente culinario importante en algunas culturas y se han ganado un lugar de privilegio entre las frutas por derecho propio. El mango es originario de la India, donde las evidencias de su uso datan de hace más de 4000 años, y su cultivo se ha extendido gradualmente por todo el mundo. Actualmente, México, Brasil, Australia, Israel y los EE. UU. se encuentran entre los mayores productores de esta fruta. Pero, ¿qué beneficios ofrece el mango además de su agradable sabor y bajo contenido de grasa? Siga leyendo para descubrir algunos de los más importantes y poco conocidos beneficios del mango para la salud.

1. Mejora la digestión

Por su alto contenido de fibra, el mango ayuda a ralentizar la absorción de glucosa en el torrente sanguíneo y facilita el tránsito de los alimentos a través del sistema digestivo. El mango ofrece casi dos gramos de fibra por cada 100 gramos, por lo que entre los principales beneficios de comer mango regularmente está la regularidad en los movimientos intestinales, que previene el estreñimiento.1,2

2. Reduce la grasa corporal

Además de ser bajo en grasas y solo contener alrededor de 140 calorías por fruta, cuando se consume regularmente, el mango también puede estimular activamente la reducción del porcentaje de grasa corporal. La leptina es una hormona que regula directamente tanto los ciclos de hambre como la cantidad de células grasas en el torrente sanguíneo. Diferentes estudios han encontrado que el consumo rutinario de mango se correlaciona con niveles más bajos de leptina en el cuerpo, incluso con las mismas cantidades de calorías y grasas que se consumían sin mango.3 Esto puede conducir a una progresiva reducción de la grasa corporal.

3. Regula el azúcar en la sangre

El mango puede reducir los niveles de azúcar en la sangre y el colesterol y, por lo tanto, reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se ha encontrado que entre los efectos medicinales del mango está su capacidad para reducir la glucosa y el colesterol, que se comparan con la eficacia de la rosiglitazona, un fármaco de uso comercial, pero sin sus efectos secundarios. Esto puede deberse al alto contenido de fibra del mango, que se cree que suprime la absorción de glucosa en el intestino delgado.4 También puede tener un efecto estimulante sobre el páncreas que promueve la producción de insulina, la molécula que transporta la glucosa a las células.

4. Protege la salud visual

El consumo regular de mango puede ofrecer protección contra las enfermedades de la visión relacionadas con el envejecimiento, como la degeneración macular. Esto se debe que el contenido de vitamina A (a partir de beta-caroteno) y vitamina C (ácido ascórbico) en el mango es mayor al de muchas frutas. Las vitaminas A y C con potentes antioxidantes, lo que significa que neutralizan la acción dañina de los radicales libres sobre las células; adicionalmente, se sabe que la vitamina A en particular promueve la salud visual.

5. Retarda el envejecimiento

El consumo regular de mango puede proteger al cuerpo de la descomposición celular, que es la principal causa del envejecimiento y de una serie de enfermedades degenerativas. El mango está lleno de compuestos fenólicos, como los polifenoles, que se absorben en los intestinos delgado y grueso y, junto con las propiedades antioxidantes del mango, pueden proteger a las células del daño de los radicales libres.5

A los increíbles efectos medicinales del mango se suma el hecho de que se trata de una fruta versátil, que puede incorporarse fácilmente a cualquier dieta. Puede servirse como refrigerio o postre, como ingrediente para agregar dulzura al arroz o en forma de salsa picante para acompañar carnes. Por regla general, cuanto más maduro está el mango, mayor es su valor para la salud; se recomienda buscar los frutos que más firmes y libres de imperfecciones. Si no puede obtener mango fresco (por ejemplo, fuera de temporada), siempre es posible encontrarlo en conserva o congelado, siendo ambas opciones sustitutos sabrosos y funcionales.

Fuentes

  • Food and Nutrition Research Institute – Philippines, The wonderful mangoes
  • Harvard University, Antioxidants: Beyond the Hype
  • Michigan State University, Benefits of mango consumption for the body
  • Nutrients, Multifaceted Health Benefits of Mangifera indica L. (Mango): The Inestimable Value of Orchards Recently Planted in Sicilian Rural Areas, 2017
  • Oklahoma State University, NSCI research finds health benefits in mangos
  • University of Arizona, Mango: Nutritional Handout
  • University of Florida, South Florida Tropicals: Mango Factsheet

Notas a pie de página

  1. Foods. (2020). In Vitro Gastrointestinal Digestion and Colonic Catabolism of Mango (Mangifera indica L.) Pulp Polyphenols. Retrieved March 31, 2022, from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7764420/
  2. Food research international. (2020). A mango (Mangifera indica L.) juice by-product reduces gastrointestinal and upper respiratory tract infection symptoms in children. Retrieved March 31, 2022, from: https://pubag.nal.usda.gov/catalog/7003754
  3. International Journal of Molecular Sciences. (2019). Mangifera indica L. Leaf Extract Induces Adiponectin and Regulates Adipogenesis. Retrieved March 31, 2022, from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6651838/
  4. South African Journal of Botany. (2019). Mangiferin from Mangifera indica fruits reduces post-prandial glucose level by inhibiting α-glucosidase and α-amylase activity. Retrieved March 31, 2022, from: https://pubag.nal.usda.gov/catalog/6295219
  5. Tropical Life Sciences Research. (2020). Anti-aging Effects of Mangosteen Peel Extract and Its Phytochemical Compounds: Antioxidant Activity, Enzyme Inhibition and Molecular Docking Simulation. Retrieved March 31, 2022, from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7652251/